EL ARTÍFICE DEL MÉXICO MODERNO
La Fundación del Partido Nacional Revolucionario, hoy Partido Revolucionario Institucional, el 4 de marzo de 1929, en el histórico Teatro de la República de nuestra ciudad, vino a culminar una serie de movimientos revolucionarios en nuestro país; mismos que en apariencia habían sido sosegados con la firma de la Constitución Federal en el recinto antes citado, el 5 de febrero de 1917. La realidad era otra.
Aunque la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos representaba un avance considerable en la construcción del México moderno; la razón de la fuerza, que no la fuerza de la razón, era la que seguía imperando en la década de los veinte del siglo pasado.
De este modo, la ya larga historia del México Independiente, en la que los gobernantes eran depuestos por la vía de las armas, ultimados y sustituidos en el cargo por sus verdugos, seguía siendo la constante en nuestro país; así como la arraigada idea de perpetuarse en el poder, con los mismos métodos.
La visión del General Plutarco Elías Calles de aglutinar en un solo partido nacional las distintas expresiones de la sociedad, viene a fortalecer los principios revolucionarios; y es así que a través de la vía democrática y teniendo únicamente como arma el poder del voto ciudadano, quienes aspiraran a llegar al poder lo harían permaneciendo en el cargo sólo el tiempo que la Constitución estableciera.
El PNR vendría a consolidar las diversas exigencias sociales que provocaran años atrás el estallido revolucionario; el PNR generaría el pacto social que le dio viabilidad al país y que frenó de tajo la noción de llegar al poder por algún método distinto al de la soberanía popular.
La historia del México moderno no podría entenderse sin la historia del Partido Nacional Revolucionario, transmutado en Partido de la Revolución Mexicana, y posterior Partido Revolucionario Institucional, artífice de los grandes cambios sociales de la Federación.
La construcción de nuestro país se la debemos a un partido que tiene sus cimientos en el movimiento revolucionario de 1910; y que en su Declaración de Principios y Programa de Acción establece el modelo de nación para construir el México que todos queremos, en el cual la brecha entre los ricos y los pobres no se haga más grande cada día.
Ya en los festejos del Centenario de la Revolución, el PRI está llamado a ser el barco insignia que lleve al país a buen puerto y no lo deje naufragar en el mar tormentoso de la pobreza y las desigualdades sociales, de libertades restringidas y justicia como moneda de cambio de unos cuantos.
LA CUADRATURA.
Si los panistas han etiquetado a Francisco Domínguez de priista, por haber aprobado, él y todos sus regidores, la Comisión Investigadora de la Administración de Manuel González Valle ¿significa que ellos hubieran encubierto al ex candidato a la Gubernatura? ¿Qué el PAN está en contra de la transparencia y la rendición de cuentas? ¿O simplemente que es el PRI el que busca fincar responsabilidades a quien las tenga, y el PAN se niega a hacerlo?